Por Amilcar Mejía. Publicado en La Prensa Gráfica el 8 de marzo de 2013

La junta directiva de la Asamblea Legislativa ha tomado la decisión de suspender la compra de obras de arte por lo que resta del presente año, aseguraron ayer diputados de ARENA.

Carmen Elena Calderón Sol de Escalón, diputada de ARENA, manifestó que los directivos llegaron al consenso de manera verbal y, aunque no se concretó un acuerdo oficial, quedó registrado en la grabación y de manera escrita.

“Se conversó en la junta directiva y se dijo ‘hasta aquí nomás. No más compras por todo lo que se tiene de obras compradas’. Dijimos no más porque estamos en un año de austeridad”, aseguró la diputada y secretaria de la directiva de la Asamblea.

Roberto d'Aubuisson confirmó la suspensión de las compras.

Recurso aceptado

La junta directiva llegó a este acuerdo mientras la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia aprobaba dar por recibida una demanda de inconstitucionalidad en contra de la Asamblea Legislativa, por negar información sobre la compra de obras de arte y de regalos navideños de parte de la directiva.

El recurso fue presentado por la Oficina de Asesoría Legal y Anticorrupción (ALAC) luego de que la Oficina de Acceso a la Información Pública de la Asamblea rechazara su petición al argumentar que en el caso de la información de las obras no existía un listado, mientras que la información sobre la compra de regalos y licor era “confidencial”. Sobre ese punto, la diputada del FMLN e integrante de la junta directiva Lorena Peña manifestó que no había problema en divulgar esos datos, especialmente para confirmar el hecho de que el exdiputado y actual alcalde de San Salvador, Norman Quijano, tendría en su poder una de las obras.

Roberto d'Aubuisson rechazó la versión del FMLN y aseguró que era un intento malintencionado de torcer la realidad.

“Resulta que activo fijo no había actualizado muchos datos... la última actualización databa de 2007”, manifestó D'Aubuisson.

En ese informe se explicaba que la secretaría, que en ese entonces estaba en manos de Quijano, tenía asignadas unas obras que después habían pasado a otras oficinas y no aparecía registrado ese cambio.